lunes, 3 de agosto de 2009

De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que está ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas
quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos
está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca
está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedritas
abriré la ventana
abriré la ventana.
.
Mario Benedetti

A sorbos.

Tengo una felicidad,
discreta,
menuda,
humilde,
de pasos cortos.

Tengo una felicidad
de pequeños ratos,
cama deshecha,
cappuccino frapeé,
cine de 25,
viento en mi cara,
peinado infantil.

Felicidad en pleno verano,
felicidad de a pocos,
a paso lento,
para bailar despacio
y cerca.

Como cuando me preguntan si soy feliz
y sonrío,
como cuando yo pregunto eres feliz
y sinceramente sonríen.

A esa felicidad me refiero,
a la de pequeños ratos.
A sorbos.

miércoles, 29 de julio de 2009




Matrimonio? Es como un espárrago preparado con vinagreta o salsa holandesa, un asunto de sabor pero sin importancia .


-Françoise Sagan

jueves, 23 de julio de 2009


Llevo días en silencio. Buscándome. Y no logro encontrar la sensibilidad que me caracterizaba en ninguno de los rincones donde he mirado. Hecho de menos la alegría invadiendo mi cara con una sonrisa. Extraño tanto el amor estremeciendo mi corazón asi como la emoción poniéndome los bellos de punta. Todo eso busco y nada encuentro. No me encuentro. Me perdí.
La voluntad puede ser útil cuando el talento, la inspiración e incluso la suerte nos abandonan. Pero cuando la voluntad nos abandona, estamos realmente perdidos.

- Fragmento "Memorias de Cleopatra"

Coreografìa

En fin
que no he vivido nada.
No sé qué cosa es una guerra
y tengo como prisión al cuerpo
y alma como campo de batalla.

Me debato entre la duda
de reflexionar o fluir;
esto es situarse en el palco de los espectadores,
o estar
en cada íntimo instante del milagro.

Vivo de pedacitos,
pero aspiro a la totalidad,
es decir a Mozart y al poema que me redima
y me revele los espacios absolutos
y la nada.

Percibo de mí
los sitios más secretos:
la culpa,
una tercera conciencia de las cosas,
la dualidad del pensamiento,
la ira pequeña
por lo que ya ocurrió.
Pero he vivido poco. Casi 30 años.
Dos amores de piel
y un querer abandonar
esta espera que me señala la vida.

Anhelo la anarquía,
el más tierno desorden del amor,
la cábala
los relojes de arena y una habitación sencilla.

Quiero tener un destino trazado de antemano,
encontrarme con Dios
y los abismos
y no tener conciencia de la llama.
Ser la llama misma y la aventura.

Pero vengo de soledades últimas,
de conversaciones que nunca concluyeron,
de espejos que me miraron desde la infancia hasta ahora,
de abandonados armarios de caoba que fueron
de tías o de abuelas remotísimas.

Pero anhelo decir en el poema
que la vida me conmueve,
que respiro mejor cuando me entrego,
que necesito amar de la manera más simple y primitiva.

Me gusta la paz y la defiendo
y la guerra cuando es justa,
y el sabor de las mandarinas cuando llega el verano,
que me gusta ser una y arraigarme en el cosmos,
y sentir que mi vida palpita al mismo tiempo que la vida,
aunque no haya vivido,
aunque mi hambre sea de infinito,
aunque no sepa expresar
que por alguna razón precisa estoy aquí,
a punto de vencer,
a punto de morir,
de vivir.

-Mia Gallegos

Bonjour tristesse (Françoise Sagan)

Sur ce sentiment inconnu dont l'ennui,
la douceur m'obsèdent, j'hésite à apposer
le nom, le beau nom grave de tristesse.
C'est un sentiment si complet, si égoïste
que j'en ai presque honte alors que la tristesse m'a toujours paru honorable.
Je ne la connaissais pas, elle, mas l'ennui,
le regret, plus rarement le remords.
Aujourd'hui, quelque chose se replie sur moi comme une soie, énervante et douce,
et me sépare des autres.
***
A ese sentimiento desconocido cuyo tedio,
cuya dulzura me obsesionan, dudo en darle
el nombre, el hermoso y grave nombre de tristeza.
Es un sentimiento tan total, tan egoísta,
que casi me produce vergüenza, cuando la tristeza siempre me ha parecido honrosa.
No la conocía, tan sólo el tedio,
el pesar, más raramente el remordimiento.
Hoy, algo me envuelve como una seda, inquietante y dulce,
separándome de los demás.